La tuberculosis es una enfermedad contagiosa causada por el Bacilo de Koch, que afecta principalmente los pulmones, aunque también puede dañar otros órganos como los riñones, intestinos, huesos y cerebro.
Los síntomas más comunes incluyen tos con flema por más de 15 días, sudoración nocturna, cansancio, fiebre en las tardes, falta de apetito y pérdida de peso. Si presentas estos síntomas, es importante acudir al centro de salud más cercano y entregar una muestra de flema o esputo para su análisis en el laboratorio.
Para prevenir la tuberculosis, es fundamental mantener buenos hábitos de higiene personal, asegurar que los recién nacidos reciban la vacuna BCG, vivir en espacios limpios y bien ventilados, y realizar controles de salud en personas con mayor riesgo de contagio. Tanto los exámenes de detección como el tratamiento de la tuberculosis son completamente gratuitos en todos los establecimientos de salud.
Algunas personas tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad, especialmente aquellas con un sistema inmunológico comprometido, como los adultos mayores, personas con diabetes o VIH, población migrante, aquellos que han tenido contacto cercano con casos confirmados y personas en situación de calle.
En 2023, la tasa de incidencia de tuberculosis en Chile fue de 15,8 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representó un aumento de 1,4 puntos en comparación con 2022. Ese año se registraron 2.973 casos nuevos y 177 recaídas. En 2024, en la región de Antofagasta, la incidencia alcanzó los 18,9 casos por cada 100.000 habitantes, superando la media nacional y posicionándose como una de las regiones con mayores contagios, junto con Tarapacá y Arica y Parinacota.
