El proyecto INNA de la empresa AES Andes, que busca desarrollar un megaproyecto de hidrógeno y amoniaco verde en la Región de Antofagasta, ha generado controversia debido a sus posibles impactos ambientales y su ubicación en áreas de alto valor ecológico y científico. A pesar de su potencial para contribuir a los objetivos climáticos de Chile, la iniciativa ha sido cuestionada por la comunidad regional y científica, que alerta sobre la falta de información relevante en su evaluación y la posible afectación a zonas de protección ecológica y científica. El proyecto sigue en proceso de revisión en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), donde aún se debate su viabilidad.
Desde el Consejo Regional de Antofagasta, se ha expresado una profunda preocupación por el impacto del proyecto en la región, especialmente por el valor paisajístico y natural de la zona, que forma parte de la identidad de la región. En ese sentido, destacaron: ‘‘La zona en la que se pretende emplazar este proyecto posee un alto valor paisajístico, que forma parte de la identidad visual y natural de nuestra región. Si bien el avance hacia las ERNC es crucial para cumplir con los objetivos climáticos y energéticos de Chile, debe hacerse con una visión que no solo contemple los beneficios a largo plazo, sino que también minimice los impactos inmediatos en los ecosistemas y las comunidades locales’’.
En su sesión del 6 de febrero de 2025, el Consejo Regional de Antofagasta aprobó las observaciones al proyecto realizadas por el Gobierno Regional, particularmente las dudas sobre la compatibilidad territorial del proyecto con las zonas de alta protección, como la Zona de Protección por Interés Científico (ZPIC) y la Zona de Protección Ecológica (ZPE2). Además, el 20 de febrero de 2025, se publicó un informe detallado en el que se alertó sobre la falta de información relevante y esencial en la evaluación del impacto que el proyecto podría tener sobre la calidad de los cielos en la región. Según el informe, “existe una incertidumbre respecto a la necesidad de medidas de mitigación, reparación y compensación, y si éstas serían suficientes para abordar un impacto de tal magnitud”.

Este pronunciamiento refuerza las advertencias de la comunidad científica y resalta la importancia de proteger los cielos únicos de la región. En este, contexto, el Consejo Regional, reafirmó su compromiso con la preservación del patrimonio natural y científico de la zona y expresó: ‘‘Esperamos que el SEIA revise en detalle este pronunciamiento y de acuerdo a lo establecido anteriormente, pueda dar término a un proyecto que actualmente no cumple las condiciones para preservar la calidad de los cielos de nuestra región”. Como se destacó en la declaración, es crucial que se tomen decisiones que garanticen la protección de los cielos de la región, que son esenciales para la investigación astronómica y para la identidad de la comunidad local.
