Crecimiento de licencias por enfermedad de hijo menor de 12 meses es de 33% en dos años

En la discusión sobre la extensión del posnatal a seis meses, vigente desde fines de 2011, siempre se planteó como uno de los riesgos potenciales que el alto número de licencias médicas por una enfermedad de hijo menor de un año -que se concentraba entre los tres y seis meses de vida de los menores- pudiera desplazarse hacia el segundo semestre.

En los últimos tres años han crecido sostenidamente (luego de la reducción inicial provocada por la ley), llegando en 2015 a un promedio de veinte días por madre.

Desde hace un par de años hay indicios de que esto puede estar ocurriendo. Según Victoria Beaumont, gerenta general de la consultora en salud Altura Management, “en solo dos años (2013-2015) estas licencias aumentaron 33%” (ver infografía). “Sin mediar una estrategia de control no es descartable volver en los próximos años a los niveles de sobreutilización del beneficio anteriores a la reforma. Nuestra proyección para el año 2016 es de 23 días promedio”, dice la experta.

82% de las licencias por enfermedad grave de hijo menor de un año antes de la extensión del posnatal se concentraba entre los tres y seis meses de vida de los lactantes.

Pero lo que es peor, a juicio de Beaumont, es que esta tendencia es muy similar a la de mediados de los noventa, que luego “disparó” las cifras hasta que se llegó a un promedio de 86 días de licencia por madre. “Al contar con series largas podemos advertir que este comportamiento es muy similar, casi exacto, al que sucedió veinte años atrás y antecede la explosión de días de licencia (…) A nuestro juicio, esta es una señal de alerta y amerita un estudio acucioso de las razones de esta alza”, agrega.

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Según el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien participó de la implementación de la extensión del posnatal, esta política pública estaba vinculada a la norma que sanciona el uso fraudulento de las licencias médicas, pero asegura que esta última “no ha tenido la fiscalización requerida, y eso demuestra que hoy es fácil para las mamás presionar y para los médicos ofrecer las licencias”. Añade que “no creo que la norma se haya quedado corta en el plazo”.

Reemplazo del diagnóstico de reflujo

Para evitar que se siguiera ocupando como diagnóstico el reflujo, que por su dificultad para comprobarse concentraba la mayoría de las justificaciones de los subsidios para las madres, el gobierno de Sebastián Piñera protocolizó la entrega del permiso por esta enfermedad, obligando a certificarla con un examen de laboratorio específico.

Luego de eso, el diagnóstico de reflujo cayó fuertemente, pero después fue reemplazado por otros diagnósticos. Victoria Beaumont asegura que las alergias alimentarias son actualmente el diagnóstico más frecuente para pedir una licencia por enfermedad del hijo menor de un año.

Estos subsidios son pagados directamente por el Estado, a diferencia de lo que ocurre con las enfermedades comunes, licencias que son pagadas por las isapres o Fonasa, según el seguro que tenga la madre.

86 días de permisos extras al antiguo posnatal se entregaban en promedio a las madres.

Gonzalo Simon, gerente de desarrollo de las isapres, afirma que, a diferencia de lo que ocurría antes de la norma que extendió el posnatal, ahora también se ha detectado una relación con licencias médicas solicitadas por las madres bajo un diagnóstico que siempre ha sido difícil de verificar: la depresión.

Ante estos diagnósticos, Mañalich -actualmente académico de la Universidad de los Andes- dice que “en tan poco tiempo no puede haber ocurrido un cambio epidemiológico”.

Fuente: ELMERCURIO

Créditos Foto: Juan Gonzalez/AgenciaUno

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