1.500 muertos del cementerio de Calama podrían terminar en una fosa común

Hasta el uno de septiembre se extendió el plazo para pagar las mil 500 sepulturas que hasta el momento se encuentran en mora en el Cementerio Municipal de Calama, de no regularizar los restos podrían terminar en una fosa común.

Según explicaron desde el municipio, el camposanto comenzó en marzo de este año un proceso de revisión y registro, encontrándose con que mil 500 sepulturas no están canceladas o no han renovado la tasa de mantenimiento, por lo que se dio ese plazo como máximo para regularizar la situación.

De no llegar a concretarse “se aplicará lo establecido en el artículo 38 del Reglamento General de Cementerios, que indica que vencido el plazo de ocupación de una sepultura temporal, el cementerio, si nadie reclama los restos existentes en ella, podrá retirarlos para trasladarlos a la fosa común o para proceder a su incineración, en los casos que el establecimiento cuente con crematorios, sin responsabilidad alguna para la dirección del cementerio”.

Frente a esta situación, el administrador del recinto, Ernesto Mancilla, comentó que aún no se aplica esta normativa, “porque entendemos lo doloroso que puede ser para un ser querido, es por eso que llamamos a la comunidad a realizar el pago con algunas facilidades, pero necesitamos regularizar la situación a la brevedad”.

Dijo que la deuda asciende a más de 500 millones de pesos y que “las familias que tengan dudas respecto a su condición con el camposanto pueden acercarse al recinto, donde existe una lista con los deudores, además de la oficina del cementerio ubicada en la municipalidad”.

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